lunes, 6 de diciembre de 2010

Fatum

Solo, incansablemente la felicidad persigo.
El amor es un sentimiento cruel, extraño.
Cuando menos te lo esperas te acomete y te rinde.
Y Cuando estás suyo, entregado, fervoroso, te da le coup de grace.

Es el sentimiento más noble  pero justamente por serlo el más doloroso,
el más difícil de encontrar y de mantener vigente. El amor
lo puedes sentir pero si no es recíproco, si no es compartido,
no llega a ser un amor de verdad. El amor se conjuga en plural no en singular.

El amor unívoco es destructor, malévolo, despiadado. 
El amor mutuo hace fuerte, enriquece, alegra la vida de un Hombre.
No lo buscaba y lo encontré. Fueron dos años maravillosos.
Desafortunadamente, sólo me quedan los recuerdos.

La olvidadiza memoria, traidora, se encargará de baratear los momentos,
los días y las temporadas. Pero las sonrisas, el cariño y la complicidad son míos;
como este agujero que  mora en medio de mis entrañas.    
Dominador, altivo, preside la médula de mis entresijos y juega con mi ánimo.
Empero, en lo más hondo de mi sé que una llama esperanzada
te aguarda discípula de Venus. De la espuma saldrás. ¿De dónde sino?

Memoria de mis putas tristes

Querías volver a Eros y nos encontramos; 

Quería soñar y coincidimos;                                                                                        Construimos un castillo de arena que las oleas ritmaban.                                                                      Siempre imaginé que pudiéramos volar; nunca pensé que fuera realidad; cada "apenas                            momentitos de felicidad a tu lado" fue un regalo del Destino;                                                                      arriba estábamos; cada sonrisa tuya alimentaba mi felicidad;                                                                           cada mirada tuya encendía las llamas de mi corazón;                                                                                      cada caricia tuya domaba mis miedos, me tranquilizaba;                                                                                 cada beso tuyo me propulsaba en la quinta esfera; atrás dejaba                                                              tierra, agua, aire y fuego; tocaba la luna.


Los sentimientos, el amor, el cariño y las palabras no bastaron.                                                  La distancia, la ingrata obra del tiempo y los sueños avasallaron tu mente; A partir de                                        este momento nos distanciamos, nos alejamos cada uno por su orilla hasta tal punto que                                  ya no nos escuchábamos; no quería ver la evidencia. Pero en la tierra quedaba solo,                                     el agua apagó el ardor visceral, tu voz ya no soplaba a mi oído; por el aire se deslizaba                                   un eco que sólo yo podía escuchar, cada vez más difuso, impreciso.


¿Y ahora qué?                                                                                                                                      ¿Otra ofrenda del Destino o castigo pagano?                                                                  Pienso luego existo…

Modesto homenaje a un maestro nicaragüense

Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Vita vs exsistentia

La vida es una pugna entre los fantasmas del pasado
y las visiones del futuro. El presente no existe.
Vivimos en una burbuja atemporal. La felicidad
estriba en domar el pasado para mirarlo de frente;
¡Y Sonreírle! porque ayuda a disfrutar los momentos presentes y a construir el futuro

La vida es un largo caminar hasta la muerte
en cuyo discurrir gastamos el tiempo sin reparar en los placeres simples
pero sí abandonándonos a las futilidades y nimiedades.
Dejemos lo ficticio y concentrémonos en la felicidad.
Está hecha de sonrisas, miradas, caricias, mucho diálogo y sobre todo empeño...

La vida es… y no es.
¿Fantasía de los sueños? o
¿Sueños de la fantasía?
La respuesta aguarda, esperanzada,
en cada uno de nosotros.

Querida Mar,

Querida mar, has decido irte,
alejarte de la orilla sensible
para ganar el océano, morirte.
La arena movediza resbala risible,

tormentoso remolino, insensible.
Tus oleas ritmaban mi abismo.
Corazón y mente unidos en suerte:
¿La arena sin el mar es inconcebible?

No.  Simple grano del engranaje,
universo de universos insondable.
¿La espuma blanca anuncia muerte?

No. Simple vuelta de un círculo
en perpetuo movimiento, imparable.
Órbita. Deseable armonía.

Ilusión,

Esperanza infundada de ásperos deseos.
Ilusión trágica.
Nostalgia de lo que pudo ser y nunca será.
Triste y profunda realidad carente de juveniles anhelos.
¿Para qué desear si al final se consigue tan poco?

Ilusas quimeras quiebran el aliento de mis versos.
¡Empuja la pluma sabia melaïna cole!
El recuerdo es a tu tinta lo que el vacío es a mis ojos.
Sé de dónde vengo y quién soy.
Pero: ¿Adónde voy?

Tempus fugit

Fuerte en apariencia, tan frágil en tu foro interior.
Un actor es una persona herida.
Por eso elige esa vida y busca la gloria,
fugaz sustituto a la felicidad. Arrastra un peso,
una llaga de la que no consigue desprenderse.

Necesita estar en perpetuo movimiento.
No vive una vida de verdad, no percibe el tiempo.
Huye de él y del amor tal el judío errante caminando
por el mundo detrás de un objetivo vacío.

¿Es el camino equivocado? ¡Claro que no!
El Destino, cruel fuerza pagana, obra sobre el Hombre
como el tiempo sobre la belleza, incontrolable. ¿Resignarse o aceptarlo?
Sed fugit interea fugit irreparabile tempus  decía un poeta romano.
El tiempo vuela. Cázalo a tiempo amiga mía.